sábado, 16 de mayo de 2009

Una ReVuelta!!

GENTE!! A pedido de un amigo, retomo lo que esto alguna vez fue algo interesante... Y si, se volvió algo interesante desde diciembre del año pasado que retome la escritura...

Bueno, esto es algo de lo nuevo... veremos que sale.. y lo que opinan... ^^

Crixly...

-¡Andáte!
Tus palabras en literal me he tomado y de tu casa me he ido
Cincuenta han sido las estrellas que he vislumbrado noche tras noche
De todo o dicho, lo doloroso he de recordar, más lo bueno he tratado de memorizar
Recorrido penoso y cansino bajo el agotamiento del sol al verme caminar
El comienzo de lo nuevo no se distinguir del borrado camino eterno que concluye al fin
Solo matas de malas yerbas cubren lo poco de la vida que ha de quedar
Y la piedra, bajo el abrumador sol, se ha de resquebrajar como el vidrio del frío al calor
Lo único que te puede detener ahora es el temblor de la vía abriéndose frente a ti el, final
Terminar el camino lo más rápido para al final zambullirse en la frescura del agua del mar
Para llegar a las profundidades y perderte en altamar…

Es solo una pequeña entradita... algo para retomar el ritmo de nuevo, espero que les guste.. ^^
Crixly...
pd: espero opiniones.

jueves, 14 de febrero de 2008

para enamorados y no enamorados

Para aquellos que no creen en San Valentin ((como yo jajaj)) y para esos tontos enamoradizos que creen y que es una mierda, y para los que creen que es amor volando tambien... saludos!!


El simple deseo de la ilusión:


Éramos en su comienzo cinco. Salimos del auto en grupos. Cruzamos la calle y se nos unieron otros compañeros más. Marchamos hacia el este en una rara comitiva. Nos distribuimos así: uno encabezó el desfile, le siguió otro par más, luego nosotros dos, y después la restante masa estaba detrás de nosotros. Entre grupo y grupo había un espacio considerable, por lo que no permitía escuchar lo que hablaba cada uno, haciendo de una historia cada charla.

Cuando hablaba con él, mí alrededor no tenía el más mínimo sentido. Todo era insignificante, solo me preocupaban las palabras que emanaban de su boca, con lentitud y una clara pronunciación.

Cuando terminamos de cruzar la calle y caminar un par de cuadras, llegamos a una especie de… restaurante donde nos detuvimos a tomar algo, una coca, creo.

Nos colocamos en uno de los cúbiculos del lugar, estábamos bastantes apretados por las camperas extras que cargábamos para cuando refrescara. Pero agradecidos de que estuviéramos todos juntos. La camarera nos tomó el pedido y se marchó.

Comenzamos a hablar por nuestra cuenta de temas irrelevantes. Por suerte, me tocó sentarme al lado de él, me sentía tan bien… al no haber espacio y estar apretados, podía sentir su cuerpo pegado al mío. ¡Que gratificante!

Ya, luego de haber pasado varias medias horas, se me ocurrió hacer el primer paso. Puse mi mano derecha abierta muy cerca de su pierna izquierda para ver si él la tomaba. Pasaron unos segundos que parecieron largos minutos, impacientándome mucho. Por lo que yo le tomé la mano. Era cálida. La tomé firmemente entrelazando mis dedos por temor a que la sacara y todo aquello fuera una simple ilusión.

Mi pensamiento no se concretó. Su mano en vez de retirarse, se mantuvo unida a la mía, no obstante, su pulgar comenzó a moverse sobre el dorso de mi mano en una serie de círculos uniformes.

Eso hizo que mi corazón intentara saltar de mi cuerpo. Latía muy rápido, alegrándome de que no pudiera escucharlo para hacerme sentir más avergonzada de lo que estaba, aunque lo pude ocultar perfectamente con una sonrisa de una broma dicha por uno de mis amigos.

De vez en cuando, nos lanzábamos una que otra mirada de reojo. Cuando nuestros ojos se “tocaban”, desviábamos la mirara hacia el lado opuesto correspondiente de cada uno.

Otro tiempo más pasó como si fuera un segundo, hubiera querido que eso perdurara de por vida, pero era tarde y eso no se pudo concretar. ¡Que ingenua creer que eso iba a poder durar! Me sentía mal por como iba a terminar. Ya me imaginaba: “cada uno por su lado y sin un punto fijo por el cual discutir sobre nosotros.”

Salimos del restaurante y nos dirigimos a una plaza cerca de allí. Al haber sido bastantes, un solo banco no nos alcanzo. Nos dividimos en grupos nuevamente y dispusimos de un banco para sentarnos. Él, sutilmente, se colocó para sentarse conmigo. Bastaron minutos de discusión para que termináramos solos los dos. Nos sentamos, pero no parecíamos humanos, éramos un calco de estatuas, aunque estuvimos tomados de las manos todo el tiempo.

Estaba roja como un tomate. La oscuridad me ayudó a ocultarla. Él tomó el segundo paso. Soltó mi mano, pero puso las suyas entre mi cabeza, me miró detenidamente con ojos profundos y en tan solo un latido de corazón poso con suma delicadeza sus labios sobre los míos. Lentamente, mi boca cedió ante la suya dejándome guiar por él. Mis labios parecían tener voluntad propia ante aquello. Sucumbí bajo los efectos de una manera de besar que debería ser ilegal. Mi jadeo, que hasta hace poco no lo había tenido en cuenta, nos separó para poderme recomponer de semejante situación.

Cuando creía que todo estaba estabilizado, lo miré fijamente y sin pensarlo dos veces me abalance hacia en su dirección. Ya no había una delicadeza existente. Por el contrario, carecía totalmente de él. Fijé ambos brazos alrededor de su cuello y él me tomo con sus manos por mi cintura. El momento fue hecho por nosotros y para que nosotros lo viviéramos como debía ser… Perfecto.

A lo lejos, se sentían los gritos satisfactorios de nuestros amigos con respecto a nuestro beso, que parecían no haberse percatado del primero.

Nos separamos muy lento para que el momento perdurara lo más posible, pero los chicos más cercanos a nosotros decidieron… visitarnos. Por decirlo de alguna manera, ya que querían entrometerse. Nos hicieron las mil y un preguntas, que evadíamos con facilidad. Aunque, lograron sonsacarnos la información de una manera imprevista. Él se puso firme, evadió a los muchachos, conmigo de la mano, para sacarnos de semejante bochorno.

Me llevó a casa. Se despidió tan distintivamente con ese beso ilegal y cediendo, sin oponer resistencia, a los movimientos de sus suaves labios… Para luego despertar de tan magnífico sueño y recibir la dura cachetada en la mañana, de saber que él no está conmigo y que no está destinado a estar a mi lado…


º*

Danny...

pd. fue un sueño.. realista, no? jajajaj

jueves, 24 de enero de 2008

glup!

holas!! esta conversacion salio de un lugar muy raro con personas muy raras... de las cuales no voy a ser ningun comentario, pero lo que voy a decir que paso en verdad... rianse un rato.. :P


Sr X: no voy a leerlo
Sr X: me da maaansaa pajaaa
Sra Y:
daaale
Sr X
: nup
Sr X
:no

Sra Y: sip

Sr X: nono

Sra Y: sisi

Sr X: -_-

Sra Y: siii

Sra Y: SI MIERDA :P

Sr X: LAS PELOTAS

Sra Y: las pelotas ...? de kien=?

Sr X tuyas

Sr X :S

Sra Y: yo no tengo.. y creo que vos tampoco tenes...

Sra Y: AJAJAJAJA perdon!!!

Sra Y: pero me salio del alma...

Sr X: queres ver que tengo? tengo cam

Sra Y: no gracias... ((tengo otras en mente... )) SEÑOR X BASTA...!!! tas sacabndo mi lado medio verde

Sr X: :|

Sr X: queres verle las bolas al Sr Z?

Sr X: cochina!!!!

Sra Y: yo no dije eso!

Sr X: :mm

Sr X: si lo dijiste

Sr X: jaaj

Sra Y: dije que tenia otras en mente nunca especifique que fueran las del él 8-) o podrian ser las de él... no se, no se... no .... basta!!!

Sra Y : dejate de hacerme pensar...

Sra Y: tengo doble personalidad!!!

Sr X: espera espera

Sr X: a quien le queres ver las bolas vos?

Sra Y: :-#

Sra Y: a nadie, lo dije en joda...

Sr X: :mm

Sr X: nusep

SR X :ahora tengo mis dudas

Sr X: sabiendo tu pasado...8-)

Sra Y: HEE

Sr X: jeje

Sra Y: ni del Sr Z ni de nadie... ((por ahora)) lo dije en joda por la situacion nomas..

Sr X: yo se q le queres ver las bolas al Sr Z

Sra Y: andá que terco...!!! no es lo que realmente busco, eso por el momento quiero dejarlo atras...

Sr X: Mejor


martes, 22 de enero de 2008

O.o

O.o


bueno este texto... es un bolazoooo que una amiga me "obligo" a poner porque le gusto" pero es lo mas bolacero que hay!!!... como sea aqui les va!!

- Mamá! Qué te pasa? Qué es?- Preguntaba el mayor de 18, Alex al ver la cara de su madre tan sorprendida como si hubiera ganado la lotería. Pero en la carta que tenía en manos no decía nada de haber ganado alguna lotería, por el contrario anunciaba una especie de… desgracia.

- No puede ser! Ese infeliz! Se las va a ver con mi abogado! Es un maldito hij…- Despotricaba cruelmente la joven madre. – Me las va a pagar!- Los gritos llegaron a resonar en todo el valle, llamando así la atención de la segunda y última hija, Arleen de 14.

-Qué pasa? A qué se debe semejante griterío y vocabulario poco decente?- Preguntaba asombrada por el modo de hablar de su madre.

-Y yo que se! Si no cuenta, como nos vamos a enterar?- Decía Alex tomando a su hermana del hombro y mirando como su madre seguía insultando a un hombre por el genero de sus palabras.

Al tranquilizarse comenzó… - Es su padre, quiere embargarme la casa para que él y su novia universitaria puedan vivir. Con la misma que me engañó en mi propia cama; ya que dice el muy infeliz que la casa la compró con todos sus ahorros. Es increíble! Quién se cree que es? Sino fuera por mí, la casa ni siquiera tendría muebles, hubiéramos dormido en el piso… -

Los hijos la miraban sin saber que pensar. Se miraban el uno al otro como esperando que la respuesta saliera como por arte de magia.

La madre se sentó en el sillón y releyó la carta enviada por el abogado de ex esposo.

Murmurando algo dijo -… si quiere guerra, guerra le voy a dar…- Hacía unos 6 meses que los padres de Arleen y Alex se habían divorciados y desde entonces se trataban de sacar la mayor cantidad de posesiones posibles. Era una batalla para ver quien tenía más.

Lorelai puso a su abogado en juicio y Richard el suyo. Largas horas de debates y sesiones hacían culminar semana tras semana para ver quien se quedaba con los planos de la casa y todo lo que había en ella.

La palabra final la tuvo el juez. Decidiéndose que la casa la debía tener Richard. Al igual que la manutención de los dos niños.

Al enterarse de esto, para Lorelai, fue como si le hubieran dicho que el mundo se acabaría en 3 días o menos. Se le había ido el infierno a los pies.

Legó a su casas devastada por la noticia, pensando en como se lo iba a decir a sus hijos.

Cuando la noticia llego a los oídos de Arleen y Alex, quedaron anonadados al saber que se despegarían de su madre y vivirían con su padre y una muchacha unos dos o tres años mayor que Alex.

A los días llegó Richard con su novia y sus cosas, además de un juez para ver que lo acordado se cumpliera y dos agentes de la policía por si ocurría algo y ver que todo estuviera bien.

Lorelai se marchó con un pequeño bolso repleto de ropa abrigada y una campera puesta de las buenas de las pocas que le quedaba y que no le habían sacado. El invierno era muy crudo, por lo que esa campera la ayudó bastante.

Oscureció más rápido de lo que la mujer pudo prever. No tenía donde quedarse. Su madre vivía muy lejos además de estar peleadas, y su padre, había muerto unos años atrás de un infarto teniendo casi los 60.

Ella no era religiosa pero preguntó a una monja si esa noche se podía quedar en la iglesia para luego, en la mañana buscar un refugio en algún lado.

La monja amablemente le permitió quedarse una semana al haberse enterado de la historia de Lorelai. Ésta, negó la posibilidad de la larga estadía allí y se sentó en unos de bancos cerca del altar para contemplar todo lo que había a su alrededor.

Pensaba que no podía creer que masas adoraran a ese edificio con imágenes de plástico, cerámica y una que otra de madera tallada. Veía en el techo como la lluvia se había transformado en grandes copos de nieve cubriendo rápidamente los vitrales de colores con forma de santos.

Le resultaba difícil conciliar el sueño. Tenía el presentimiento de que alguien la observaba, pero no le dio importancia al creer que eran las grandes esculturas de cerámica con forma de ángeles y demonios que luchaban por una parte, para hacer predominar el bien y por el otro, para que predominara el mal.

Difícilmente pudo dormir unas horas antes de que amaneciera todo el cielo gris y blanco. La monja que se encontraba allí le ofreció una tasa de té caliente que acepto con muchas gracias. Cuando se terminó el contenido, le devolvió la tasa a la mujer y salió para buscar un nuevo lugar para habitar.

Lo primero que le vino a la cabeza fue su amiga Charlotte. Cuando Lorelai estuvo casada, su respectivo marido la presentó a un compañero de trabajo y su mujer. Los hombres ya eran amigos, aunque ellas no lo fueron en el instante en el que se conocieron. Con el tiempo, lo fueron.

Al llegar a la casa de Charlotte, fue ella quien le abrió la puerta y la invitó a pasar. Le convidó chocolate caliente y le preguntó que ocurría que cargaba con un bolso poco normal. Lorelai le explico todo. Antes de que Charlotte le hubiera dado una respuesta, kart, su esposo, había escuchado todo. Fue él quien habló y para sorpresa de Charlotte, le dio la razón total y concreta a Richard.

Al escuchar eso, Lorelai se marchó de esa casa y sin tener otro recurso de alojamiento, volvió a la iglesia.

Esa noche no durmió. En la madrugada apareció una mujer de avanzada edad vestida toda harapienta. Lo primero que vislumbró fue a Lorelai y se dirigió a ella, como ya sabiendo de sus problemas le dijo: - La solución que buscas, se llama venganza, la vas a poder encontrar en una tienda escondida en el callejón entre la 33 norte y la 44 oeste- La vieja a los minutos desapareció cojeando de la iglesia.

Lorelai pensó mucho en lo que le habían dicho. Por un lado, no sabía si lo que buscaba era venganza y el lugar que le habían mencionado no era uno de los más lindos, seguros y concurridos de la cuidad. Pero por el otro lado, se veía de nuevo en su casa y con sus hijos.

Repensada la situación, Lorelai decide ir tras la tienda mencionada. Era todo lo contrario a la cuidad. Era muy oscuro, lleno de basura, grafittis en las paredes y se caracterizaba en la asistencia de gente “peculiar”. Gente con túnicas, freaks, darks, etc.

Obviando esa gran masa de gente “rara”, Lorelai fue en busca de esa tienda. La encontró rápidamente, aunque meditó varias veces antes de entrar. Al final, decidió ingresar al extraño local.

Éste estaba lleno de cosas raras, estandartes con símbolos raros, muchas cosas para practicar “hechicería” y frascos con lo que parecían ojos flotando. Lorelai, no le dio bolilla a todo eso con tal de ver a sus hijos de nuevo.

Detrás de una cortina de una seda violeta, salió una mujer de unos cuarenta y tanto y le dijo:- yo se lo que tu buscas… Lorelai. Ven por aquí- corriendo otra seda roja al costado de la violeta y haciendo señas con la mano para que apurara el paso.

Entró en una habitación circular con un pentagrama blanco pintado en el piso negro. Las paredes tenían un rojo sangre tirando a fucsia llenas de velas blancas muy largas.

De lo que ocurrió allí no habló, pero lo único que recuerda son estas palabras que retumban en su cabeza: - … hay un precio para todo…- Volvió callada a la iglesia y durmió como nunca había dormido.

A la mañana siguiente, muy temprano, la monja la levantó para contarle lo ocurrido. La monja la comunicó con el oficial de policía para enterarse de la razón por la cual había sido levantada tan temprano.

-Es usted Lorelai Richmond?- preguntó el oficial

-Si soy yo-

- Su esposo, se llama Richard Monteville?-

-Si, bueno mi ex esposo, por qué? Que ha pasado?- preguntó mientras buscaba su campera.

-Su ex marido y la esposa de él han muerto anoche a manos de un ladrón que les disparó a ambos en los órganos vitales-

Sin sorprenderse tanto dijo:- sabía que algo así les iba a ocurrir algún día. Eso les pasa por tratar de hacerse ver que tenían plata… Pero… dígame oficial, habían 2 chicos con ellos? Mis hijos? Un joven de más o menos 18, Alex y una niña de 14, Arleen?- preguntó preocupada.

-No, no habían jóvenes allí, por lo que investigamos, se habían ido a la casa de su abuela a pasar el fin de semana-

-En serio? Que alivio me da escuchar eso...! De saber que están bien!! De que no les ha pasado nada…

-Lo más raro, es que cuando entraron a “robar” no se llevaron nada. Revisamos todo, pero la cartera de la muchacha estaba repleta de dinero, como unos 1000 o 2000 pesos, que ni siquiera tocaron.-

A los días se renovaron los papeles, haciendo que Lorelai volviera a vivir en su casa con sus hijos. Ella estaba feliz.

Seis o siete meses después, Alex choca contra un camión, quedando solamente del auto la patente y uno que otro pedazo considerable de chatarra sin forma.

Se le comunicó esta noticia a Lorelai por medio de una llamada anónima. A penas cortaron que Lorelai estaba saliendo hacia el lugar que ocurrió el accidente. Arleen quería ir con ella, pero ésta se lo negó haciendo que llamara a Charlotte para que la cuidara esa noche. La que supuestamente iba a pasar en el hospital cuidando a Alex y no en el reconocimiento del mismo en la morgue para saber si lo que veía era su hijo en pedazos o el chofer del camión que lo había embestido.

Su hijo yacía en una de las cámaras frigoríficas del subsuelo del hospital. Las lágrimas le caían como cataratas silenciadas… eran inevitables e indispensables para sobrellevar tal dolor.

Volvía a su casa destruida pensando en como le iba a contar a Arleen que su hermano había muerto en un accidente. Cuando entró en la casa, la tele estaba prendida, con el canal del tiempo, anunciaba que iba a hacer mucho calor y que buscaran mucho agua para mantenerse refrescados. Sin darle la mínima importancia comenzó a llamar a gritos a su hija y a Charlotte.

Ninguna de las dos aparecía, Lorelai se comenzó a asustar. Como a eso de las 2 o 3 de la madrugada, Arleen y Charlotte aparecieron en la casa con unas bolsas en la mano.

Lorelai sobresaltada le preguntó a Charlotte porque la había sacado de la casa. Ésta respondió que Arleen no tenía sueño, que tenía mucho calor y que por eso la había llevado a la plaza un rato. Después le había comprado unos helados y llevaron en grandes tamaños para la casa y… Antes de terminar la oración Charlotte y Arleen cayeron ambas boca a bajo muy duras, como cuando se tira una piedra en el suelo.

La mujer no entendía que les pasaba y al darlas vuelta a ambas conocidas se encontró con una imagen muy poco normal y verdaderamente asquerosa y repugnante. Las caras de Charlotte y Arleen estaban completamente deformadas no tenían el mas mínimo rastro de que antes eso hubiera podido ser humano. Los ojos estaban prácticamente salidos, la nariz no la ocupación de siempre y la boca tenían un ángulo muy raro. Por poco Lorelai no vomitó.

Salió corriendo de su casa y partió hacia la iglesia. No sabía porque, pero igual fue.

Se quedó meditando un largo rato y las palabras que le empezaron a resonar en la cabeza fueron:-… Hay un precio para todo…- De a poco comenzó a recordar lo ocurrido 6 o 7 meses antes, lo de la vieja, la tienda, la habitación… las puertas de la iglesia se abrieron de golpe y de par en par. En el umbral se encontraba la sombra de la vieja.

-Vamos Lorelai, todavía te falta algo…- y en voz casi inaudible agregó:- algo, que me falta cobrarte… jejejeje….-

Lorelai salió temerosa de la iglesia, bajó la escalinata de piedra y se situó en la vereda. Durante un momento, no sabía que hacía allí.

Al ser verano, estaba caluroso, estaba todo verde y floreciente. Pero de un abrir y cerrar de ojos, la noche de verano, se volvió la noche del…

La vereda, arbolada, ya no le quedaba una sola hoja, parecía una noche cruda de invierno. Empezó a nevar… de abajo hacia arriba. Era como si hubieran puesto un ventilador en el suelo y sobre él algodón. Esto era igual, solo que sin el ventilar y con nieve. Mientras la nieve subía, caían en forma de lluvia grandes gotas rojas de sangre…!!

Debajo de Lorelai se formo el pentagrama blanco y de allí surgió una criatura inigualable en horror, espanto y miedo… No tenía una forma definida, pero sabía “quien” era.

La mujer casi se desmaya pero se contuvo y logró preguntar que era lo que pasaba…

-No te acordás?- Decía la criatura con una voz muy grave y distorsionada. –Era una noche como esta, muy fría, se seguiste hasta mi tienda y aceptaste lo que te ofrecí, pero era un cambio, ya te dí lo que querías, pero a cambio yo necesitaba otra…-

Fue interrumpido por Lorelai – Eso es mentira!! Yo no acepté nada!!-

-te equivocas mujer! Tú fuiste guiada por tu parte vengativa y odiosa, no por tu parte emocional. Te quisiste deshacer tan rápido de ellos que olvidaste completamente el pacto y el intercambio, además de la multiplicación por… “intereses”: la ley básica de cambio doble… jejeje-

-no lo entiendo-

-Te lo explicaré mujer. Tú pediste la desaparición de la tierra de dos personas. Ahí cuentas 2 personas y dos muertos que yo te he… “conseguido”. Pero para que estemos en paz, me tenés que dar 4 personas y 4 muertes quedando así todo cancelado. Aunque todavía me falta saldarlo…-

-No puede ser! No es verdad!! Quienes son los elegidos??-

-todavía no te entra, ah? Tu hijo, uno. Tu hija y tu amiga, dos y tres. Adivinaste quien es la última?

-No por favor! Te lo pido! Por Dios!!- imploraba Lorelai.

-NO LO METAS A ÉL EN ESTO!!! YA NO TENGO PIEDAD!! AHORA VENDRAS CONMIGO!!! JAJAJAJAJA…-

La iglesia se empezó a prender fuego y como los árboles estaban secos, también se empezaron a quemar. Lorelai, estaba dentro del pentagrama por lo que el fuego tomó las líneas del mismo. Ella sufría mucho...

Luego, cuando todo cesó. En la vereda, se encontró una estatua de cobre en posición de que se trataba de cubrir y siempre estaba caliente. Cada vez que alguien pasaba con agua, ésta se evaporaba, estuviese en el estado que estuviese y ya sea invierno o verano.

En la placa de la estatua decía: “guiada por el odio y la venganza…”

-Todo tienen su precio…- se sentía de vez en cuando –… siempre hay alguien que lo paga… y alguien que lo cobra… jajaja…-

º*<^^!!Danny!!^^>*º

PD: y ahora que pensas? Manso bolazo-¡!

PD: los quiero!! :P:P:P:P

jueves, 10 de enero de 2008

cuanto se puede aguantar.... (?)

Holas!! tanto tiempo!! como andan todo bien? bueno aca les dejo lo ultimo ultimo... el papel todavia esta caliente (el original que tengo yo :P) estoy lo escribi hoy... y va dedicado a mi gran amiga mayra!! que tanto me pide que escriba... y le avise!! may!! saludo!!!
º*<^^!!Danny!!^^>*º

Cuánto tiempo se puede aguantar?

El dolor se sentía en todo el cuerpo y todo lo que veía era borroso y confuso. De a poco se me cerraban los ojos y perdía toda gana de volverlos a abrir.

Las sirenas sonaba fuertes, la movilización de las personas era de preocupación y el traslado rápido. Una joven adolescente entraba en una de las tantas salas operatorias, con oxígeno y la mayoría de las ropas que llevaba, las llevaba en sangre.

Varias horas después, la sala operatoria quedó vacía, dejando en el piso, grandes manchas de color carmesí.

El medicó habló con los paramédicos que la llevaron al hospital, pregunto por su nombre y familia. Como respuesta, obtuvo una triste. La familia viajaba unida, ambos padres y la hija. Sobreviviendo solamente la progenitora. El en área del accidente encontraron un teléfono celular sonando, lo contestaron. Era una amiga de la sobreviviente, Sabrina, siendo ésta la primera en enterarse de lo sucedido.

Sabrina, llegando lo más rápido posible al hospital se precipitó a ver a su amiga. El doctor la contuvo para explicarle el estado en que se encontraba, los pocos tratos que debía tener con ella, y lo que le deparaba…

Algo me retumbaba en los oídos, a la distancia pude distinguir que me llamaban, que decían mi nombre… pero era muy bajo el volumen de la voz. Poca bolilla de di. Hasta que el sonido comenzó a aumentar, por lo que decidí abrir los ojos. Como en el accidente, estuve un par de minutos para dejar de ver borroso todo mí alrededor. Cuando ya pude focalizar bien, lo primero que vislumbré fue el rostro de mi amiga a mi costado. Me preguntó si me acordaba de lo que había sucedido, cómo me sentía, si necesitaba algo, lo que fuere. Repitiéndomelo constantemente.

Le pregunté por mis padres, Sabrina no alcanzó a contestar que mis lágrimas brotaban desesperadas de mis ojos como ya habiendo previsto la respuesta de antemano.

Asumiéndolo duramente, le pregunté por mi estado, si iba a salir de allí pronto, de la incomodidad en la que me encontraba. Como la respuesta que obtuve de mis padres, conseguí la mía. Me quedaba muy poco tiempo, según los médicos, una semana, dos con mucha suerte.

Me shockeó mucho, pero no lloré, me contuve con lo que me quedaba… Al rato, estaba muy seria, como si nada hubiera pasado, no pensaba en anda, todo el ambiente que me rodeaba era tan blanco como mi mente en ese momento.

Sabrina me seguía repitiendo si necesitaba algo. Mi cabeza seguía en blanco, aunque una rápida imagen de alguien a quien amo mucho, se cruzó por ella.

-Necesito una hoja y una lapicera, para escribir una carta. Me lo vas a poder conseguir, cierto?-

-Si! Ya te traigo lo que me pediste, esperame…-

-No te preocupes, no creo que me pueda llegar a ir a algún lado… Acá voy a estar- Contesté con una sonrisa triste.

Luego de un tiempo, Sabrina regresa con un block de hojas y un bolígrafo. Comencé a escribir una carta a esa persona que tanto amo.

Después de horas pasadas escogiendo mis palabras cuidadosamente, le di la carta a Sabrina, para que se la llevara a él.

Mis últimos días de vida pasaron muy lentos y sentía cada vez peor. Al cabo del tiempo, ya había pasado una semana, pero como no tenía tiempo, ya no me importaba.

Para dejar de sufrir, esperaba con ansias mi hora de… La puerta de la habitación se abrió y ahí se encontraba mi amor, mi novio.

Estaba parado muy rígido, parecía anonadado por lo que veía, tenía la boca abierta y mi carta en su mano.

Nuevamente comencé a llorar. Él se acercó hasta la cama, me abrazó muy fuerte. Me acariciaba la cabeza, a su vez, intercalaba una caricia con un tierno y dulce beso…

-Por qué no me dijiste lo que estaba pasando? Por qué no me lo contaste?-

-No quería que me vieras así, por eso la carta. Me siento bien con vos, pero no me estoy sintiendo bien físicamente… Me cuesta habl…-

-No te esforcés, no me importa, lo único que quiero es estar a tu lado.-

-Te amo y me estoy muriendo… Siento que me queda muy poco tiempo-

Ya ni siquiera podía llorar… estaba muy mal.

-Me estoy muriendo- Repetí – Me estoy muriendo… de amor por vos… Te am…

La habitación se hundió en un solo sonido… el silencio.

º*<^^!!Danny!!^^>*º


sábado, 5 de enero de 2008

FELIZ 2008?

ya se, ya se: me deje estar... que quieren que haga? es vacaciones... y feliz 2008 (?) no se que tiene que ver con el comienzo de la oracion pero aqui les van unas iamgenes para divertirse un rato!!

º*<^^!!Danny!!^^>*º



El sueño a todo adicto a la tecnologia...
este si que piensa en su futuro...
y para que ponen el cartel?? para que ponen el carte!!??
si, si, ya me bajo y pongo las manos donde pueda verlas, pero despues de mi cerveza...
que ves? tengo algo en la cara?
motivacion: no es que sea vago, es que no me interesa...
medidas de seguridad rusas: no son iguales a las nuestras...
este si que paso la fiesta nocturna de playa en playa...
jejeje... no le queda recurso... jejeje
la imagen habla por si sola...
(?) sin comentarios (?)
jejeje... ahi tienen tropas de por vida... malditos yankees... (?)
meh????
kitty porn!!
no es gracioso...

que odisea... san ... blender?
si.... si.... acercate?
alguien le enseño educacion?
habria que tener de esos... jejejej
yo... no digo naaadaaa---
jejejjejej... Danny... jejejejejeje.... no me rio.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Noche de Crimen: Lluvia y Pasión

Noche de Crimen: Lluvia y pasión.


Estaba lloviendo, era de noche y la luz se había cortado. Por el momento, la tormenta era débil, aunque traía una brisa fresca y mucha humedad, haciendo pesado el ambiente. Como tormenta de verano, llovía, paraba un rato y volvía a llover.

En la casa, los ambientes estaban cálidos. Las puertas y las ventanas estaban cerradas excepto una, dejando pasar el aire fresco de afuera. Que era como respirar una nueva vida… una nueva esperanza…

Eran 2 los que habitaban aquella enorme mansión de 2 pisos, con galerías en sus laterales y extensos espacios verdes a sus costados. El parque poseía muchas plantas y árboles. Además de una piscina.

Estas personas eran pareja. Una mujer joven de cómo unos 26 años, morocha, delgada y un muchacho apuesto y atractivo, con cabellos casi rubios y ojos claros indefinidos.

Había comenzado a caer mayor cantidad de agua. En el sillón, los jóvenes se dieron un abrazo portador de seguridad mutua. Éstos, disfrutaban del silencio de los aparatos eléctricos y del leve sonido que producía la lluvia al caer.

Disminuyó nuevamente la lluvia y la muchacha se levantó del sillón y salió a recorrer lentamente las eternas galerías.

Chispeaba silenciosamente mientras caminaba por los corredores. Luego de merodear un rato, se aferró a una columna y extendió su brazo izquierdo para tocar la lluvia. Se mojó apenas y entró de nuevo a la casa.

Besó al joven en el sillón, lo tomó por una mano y lo llevó a la habitación para concluir lo que había comenzado.

Ahora caía una tormenta plena, con rayos y relámpagos. Se escuchaba en el techo como las gotas de agua caían fuertemente.

La joven se encontraba debajo del chico y se aferraba fuertemente a su marcada espalda. Se sentía el crujir de la cama y algunos gemidos de vez en cuando. A veces, la habitación se iluminaba por algún rayo o relámpago, aunque la tormenta no se detenía. Por el contrario, parecía que cada vez tomaba más fuerza.

De pronto, un relámpago iluminó la habitación por varios segundos, cegando los ojos de la pareja, mientras llegaban al clímax de la situación.

Al terminar el relámpago, la tormenta caía estrepitosamente. La mujer estaba vestida y mojada. Se encontraba afuera, en el jardín. Sin embargo, ella parecía que hubiera estado horas bajo la lluvia, aunque solo había pasado unos minutos debajo de ella.

Nuevamente se iluminó el cielo con otro relámpago, y ésta había levantado una pala, con la que comenzó a golpear fuertemente a algo que se encontraba en la tierra, lleno de barro y empapado. En una de las tantas veces que había levantado la pala, escurrían finos hilos de agua roja, disueltas en agua.

La joven se alejó con la pala de lo que había estado golpeando. Se ubicó detrás de la casa y comenzó a cavar un hoyo en la tierra. Cuando creyó haber conseguido el tamaño adecuado, volvió por lo que había estado golpeando anteriormente. Ésta con la poca fuerza que tenía arroja lo golpeado dentro del hoyo y lo comienza a cubrir con la tierra húmeda. Se acerca a las plantas y de una de ellas corta una rosa roja y de otra, una amarilla.

Cuando corta la segunda rosa. Ésta se clava una espina y comienza a sangrarle el dedo. Mira la herida como si nada y sigue con lo suyo. Se coloca frente al montículo y arroja las 2 flores en él. Se da vuelta y camina 2 o 3 pasos. Se detiene de golpe, mira sobre su hombro derecho y dice: “Al menos esta noche me serviste para algo, aunque anteriormente hayas sido inútil” Se pone en marcha nuevamente hacia la mansión, pero mientras caminaba, le empezó a doler el dedo donde se había clavado la espina. Mira la herida y ve que de ella brota bastante sangre. Como hizo antes, miró la herida como si nada, aunque esta vez se llevo el dedo a la boca para succionar la sangre.

Al amanecer, todo estaba nublado, fresco y con una bruma sobre la tierra. Cuando se comienza a disipar, muestra cientos de montículos de tierra. Algunos ya estaban cubiertos de césped, pero todos tenían ambas rosas encima. Algunas poseían algún dejo de color, otras estaban negras… sin vida…

º*<^^!!Danny!!^^>*º